¿Cómo construir un mundo de fantasía en una novela paso a paso? En este artículo desvelaremos los secretos y reglas básicas para crear universos creíbles en libros de fantasía y romantasy.
Si eres escritor y te interesa saber más sobre este género, quédate que te lo cuento. Recuerda que esto es una guía básica y en ningún momento pretenden ser reglas universales. No es necesario seguirlas al pie de la letra, pero sí te pueden ayudar si estás empezando en este mundillo. ¿Comenzamos?

Worldbuilding en una novela de fantasía
El wordbuilding, si nos centramos en su significado estrictamente etimológico, es el término en inglés que se refiere a la construcción de mundo, especialmente en libros de fantasía. Sin embargo y en la práctica, este término implica mucho más.
El worldbuilding es el proceso de construir el universo donde ocurre la historia y por ello, tiene muchísimo peso dentro de tu obra. No solo debes crear el mundo superficial, lo que sería la ambientación, (por ejemplo un reino medieval de clima invernal), sino también el mundo profundo. Las reglas que rigen ese mundo, el sistema político y social, las clases sociales, el sistema económico sobre el que se sustenta y en el caso de libros de fantasía, el sistema de magia, así como los distintos tipos de criaturas que habitan este mundo.
Y aquí lo más importante no es crear un mundo original, algo nunca antes visto. De hecho, te doy una pista, eso es prácticamente imposible. Si empiezas a construir un mundo de fantasía con la idea de que «todo está inventado», créeme, todo fluirá mejor. De hecho, te das a ti mismo la oportunidad de rescatar elementos que se han quedado en tus subconsciente a lo largo de los años. De crear algo más acorde a ti y a raíz de ahí, siempre puedes incluir elementos novedosos. Lo más importante es la coherencia, pero de ello hablaremos en el siguiente punto.
Construir un mundo de fantasía que sea coherente
Esta se puede considerar la primera regla básica a la hora de construir un mundo de fantasía. Una vez hayas elegido una ambientación que te guste, el siguiente paso es definir las reglas internas del mundo. Aquí es importante recordar que aunque estemos escribiendo un libro de fantasía, siempre debe existir una coherencia lógica. Qué exista la magia no quiere decir que deba ser algo surrealista o las situaciones se den sin explicación alguna.
La magia o la tecnología, deben tener consecuencias y en esto se basa la coherencia y el funcionamiento de la novela. Si en tu mundo existe la magia ¿Tiene límites?¿Todo el mundo puede acceder a ella o solo unos pocos? Hacerte este tipo de preguntas te ayudará en el proceso de escritura.
Define la magia y construye un mundo creíble
Cómo señalábamos anteriormente, fantasía no es sinónimo de irracional. El sistema de magia (si es que existe en tu libro) debe quedar claro desde el principio. Cuáles son sus reglas, cuál es su coste y cuáles son sus limitaciones. Es importante que evites utilizar la magia «porque sí», esta debe tener lógica interna.
La magia no puede ser la explicación a todo, pero igualmente, recuerda que las reglas las pones tú. Si en tu mundo la magia explica una acción y tiene sentido en la trama, adelante. El límite está en la libertad creativa del propio autor.
Te pongo un ejemplo: Si en tu mundo de fantasía la magia se consume y es necesario recargarla, el héroe no puede dar uso de ella de forma infinita. Si ya estableciste esto anteriormente, tendrás que tenerlo en cuenta. Pero si quieres justificarlo de alguna forma, puede ser que el protagonista sea más poderoso que el resto o que sea un semidios. Ahí las cosas cambian ¿Ves como le damos coherencia?
La geografía, reinos y mapas
Un mundo de fantasía debe sentirse real, esto genera mayor empatía en el lector, que se meterá más en la historia. La geografía debe ayudar a conseguir esto y para ello, puedes hacer uso de elementos reales como montañas o ríos que conozcas. Las ciudades, las fronteras, los reinos, pueden estar inspiradas en una época histórica real (esto te ayudará con elementos tan importantes como la arquitectura).
A la hora de construir un mundo de fantasía es esencial crear un mapa, puedes hacerlo primero a mano y pasarlo luego a formato digital. Existen muchas aplicaciones que pueden ayudarte con eso. El mapa te ayuda a situarte mientras escribes y para el lector es imprescindible. Recuerda que el mundo lo crea el escritor, las localizaciones están en tu cabeza y eso debes plasmárselo al lector a través de las palabras. Si se te complica, un buen mapa siempre es la solución.
Cultura y sociedad en un mundo de fantasía
La sociedad es otro aspecto fundamental para que un libro de fantasía funcione. Establece unas reglas claras para sus habitantes. Sus costumbres, su religión si la hay, las diferentes clases sociales y las tradiciones. Por supuesto la política, que en la mayoría de libros de fantasía y romantasy tienen un peso muy importante. Si estás pensando en crear una trama de guerra, esta debe tener una motivación, ya puede ser ancestral o motivada por un rey o región concreta. ¿Quién sabe?
Puedes crear diversos reinos con estructuras distintas y conflictos culturales. Como hice yo con Los Siete Reinos de Paz y Gloria.
Crea personajes que encajen con el mundo
El contexto, el ambiente y el lugar influyen en los personajes de forma indiscutible. Establece de qué forma lo hace. Por ejemplo, en un reino que vive en un constante invierno, es probable que las criaturas se hayan adaptado a este clima, adoptando un aspecto muy concreto.
La sociedad es clave también para crear a los personajes, las diferencias sociales y cómo las afrontan los protagonistas. Siempre debe haber una coherencia entre la historia, el entorno y los propios personajes.
Errores comunes al construir un mundo de fantasía
Uno de los errores más comunes es el info dumps, explicar todo de golpe puede saturar al lector. Incluir un prólogo o un anexo con reglas básicas sobre el mundo pueden ayudar al lector a acercarse en la historia, pero ve mostrando los detalles poco a poco.
El worldbuilding debe estar integrado de forma natural en la historia. En diálogos, acciones y escenas varias. Al lector le gusta ir entendiendo ciertas cosas a medida que avanza en la historia, como si estuviese resolviendo un rompecabezas a medida que avanza en la lectura.
Otro error grave es que expongas un mundo sin construcción alguna, sin reglas concretas. Es como si soltases a los personajes en un escenario en blanco. Piensa en la lógica interna, muestra rasgos de la cultura y la historia del mundo, enriquece tu obra de forma increíble.
Consejos prácticos de escritora a escritora
Como autora de romantasy, la construcción de mundo fue una de las cosas que más me preocupaban desde un inicio. Quería que las reglas estuviesen claras desde el principio y evitar que el lector se sintiese perdido. Es por eso que en Los Siete Reinos de Paz y Gloria incluí un prólogo con el contexto histórico de la historia, así como una breve descripción de cada reino. Sin embargo y como comentábamos anteriormente, también puedes hacerlo poco a poco a medida que avanza la historia. Cada libro tiene unas necesidades concretas.
Como os comentaba en una artículo anterior donde hablaba del proceso de creación de mi novela, quería que los reinos fueran diversos, únicos y diferentes entre sí. Armaria, un reino medieval, Niebla, con una ambientación gótico-romántica, Atlantea inspirada en la civilización perdida de la Atlántida… No temas inspirarte en mitología o historias que ya conoces, siempre puedes darle tu propio «toque» a ese wordbuilding.
En mi libro, la magia tiene una estructura muy concreta. Tenemos siete dioses que son quienes poseen magia, estos otorgan dones a los habitantes del reino el cuál regentan. Son dones bien diferenciados según el rango social y que tienen como finalidad ayudar a la prosperidad de ese reino en concreto. No son únicos, pero si concretos. Como veis, el sistema de magia está muy definido y sin embargo, más adelante en la saga, podremos ver como la magia puede llegar a salirse de control… Este sistema no es algo que no se haya visto nunca antes, pero unidos a otros elementos diversos, creo un mundo único y es esa unión de elementos lo que lo hacen original.
Conclusión
Crear un mundo de fantasía original, coherente y que siga los patrones que hemos expuesto en este libro no es fácil. Pero si te apasiona escribir este tipo de historias o simplemente te pica la curiosidad por adentrarte en este género, te animo a hacerlo.
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